Con carteles en locales cerrados de Rosario, la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (Apyme) puso en marcha una intervención para visibilizar las dificultades del sector. La consigna elegida fue “Este comercio-pyme no soporta el modelo económico”.
La primera recorrida incluyó una parte del macrocentro y la calle Mendoza, desde avenida Avellaneda hacia el oeste. Juan José Sisca, secretario de Apyme, explicó que seleccionaron inmuebles con carteles de alquiler para distinguir los comercios que dejaron de funcionar de los que podían estar cerrados por su horario de atención.
“Nuestro objetivo era visibilizar la realidad más allá de los datos numéricos. Muchas veces los porcentajes fríos diluyen la percepción del problema”, sostuvo Sisca. La iniciativa forma parte de una campaña federal que también tuvo intervenciones en Bahía Blanca, Córdoba, La Plata, la ciudad de Buenos Aires, Mendoza y localidades de Entre Ríos.
La acción se realizó durante el Día de la Madre, una fecha relevante para el comercio minorista. Según un relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (Came), las ventas de los negocios pymes bajaron un 1,4% interanual a precios constantes. Apyme señaló que la pérdida de capacidad de compra de trabajadores y jubilados impacta especialmente en las empresas que dependen del mercado interno.
La entidad enumeró entre las dificultades los aumentos de tarifas y alquileres, el acceso limitado al crédito y el crecimiento de los compromisos financieros. También indicó que los precios mayoristas aumentaron un 3,3% en septiembre y que los comercios tienen poco margen para trasladar esos incrementos. “Se genera un efecto de bola de nieve donde el deterioro es cada vez mayor y sin perspectivas de ordenamiento”, advirtió Sisca.
En el comunicado de la campaña, Apyme afirmó que desde el inicio de la gestión de Javier Milei hasta la primera mitad de este año cerraron más de 30.000 pymes. Sisca agregó que se perdieron más de 370.000 puestos de trabajo. La organización vinculó el deterioro con la caída del consumo, el endeudamiento familiar, la retracción del crédito y la precarización laboral.
La competencia de productos importados también integra los reclamos de la entidad, que cuestionó tanto el ingreso de bienes de consumo final como las compras mediante el sistema puerta a puerta, por sus efectos sobre la producción y los canales de comercialización locales. Sisca mencionó además la apertura importadora, la reducción de subsidios y la pérdida del poder adquisitivo entre las decisiones que, a su entender, comprometen la continuidad de las empresas.
Apyme alertó también sobre dificultades en la cadena de pagos. De acuerdo con las cifras que difundió, en septiembre creció un 53% interanual la cantidad de empresas con créditos en situación irregular. La entidad informó, además, que entre enero y agosto de 2026 se registraron 135.744 embargos de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (Arca) sobre personas jurídicas, un 52% más que en el mismo período de 2025. De ese total, señaló, 113.116 correspondieron a microempresas.
La organización reclamó medidas de emergencia y anticipó que extenderá las intervenciones a otros rubros y localidades. También mantiene contactos con entidades empresarias para coordinar sus planteos. Según Sisca, los próximos pasos dependerán de la repercusión de la campaña.
El dirigente pidió sostener el reclamo en el Congreso para modificar la orientación económica y reiteró el rechazo al DNU 70/23, al que consideró una pieza central del esquema cuestionado por Apyme. “En democracia la vía es la política y debemos sostenerla con la presencia en las calles”, expresó.






