La producción textil bajó 22,6% entre enero y julio de 2026 frente al mismo período de 2025. Solo en julio, la actividad retrocedió 13% interanual y se ubicó entre sus registros más bajos de los últimos tres años, de acuerdo con el informe de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA).
El retroceso del sector superó al de la industria manufacturera en su conjunto, que cayó 2,6% durante los primeros siete meses del año. En la cadena textil, la producción de tejidos y acabados tuvo la mayor contracción: 35,1% acumulado hasta julio.
Empleo y establecimientos
En junio, los rubros de textil, confección, cuero y calzado sumaban 92.531 empleos formales. El total representó una baja de 1.284 puestos respecto de mayo y de 16.536 frente a junio de 2025. Desde diciembre de 2023, la pérdida acumulada alcanzó los 28.322 empleos. FITA indicó que la reducción entre junio de 2025 y junio de 2026 duplicó el ritmo promedio de los 18 meses previos.
Aunque la cadena concentra el 8,4% del empleo industrial, explicó la mitad de los puestos perdidos en el mes y el 31% de la caída interanual del empleo industrial registrada en junio.
También se achicó el número de establecimientos: en junio había 1.939 textiles y 2.343 de confección, un total de 4.282 unidades. Son 517 menos que un año atrás. En términos netos, desde diciembre de 2023 cerraron o dejaron de contabilizarse 770 establecimientos; el 67% de esa disminución se produjo en los últimos doce meses.
Capacidad ociosa
La industria textil utilizó en junio el 45,3% de su capacidad instalada, frente al 58,2% del promedio industrial. La brecha fue de 12,9 puntos porcentuales. El indicador del sector cayó 1,3 puntos respecto de mayo y 0,9 puntos en la comparación interanual.
Desde 2024, la utilización de la capacidad se mueve entre el 30% y el 50%. En 2023, en cambio, se ubicaba en un rango de entre el 50% y el 60%.
“Las empresas quieren trabajar, pero la industria textil opera con más de la mitad de su capacidad sin utilizar”, señaló Celina Pena, gerenta general de FITA. La dirigente sostuvo que hacen falta condiciones para sostener la producción y el empleo, y advirtió que recuperar los puestos y la capacidad productiva perdidos resulta difícil.
Inversión e importaciones
Las importaciones de maquinaria textil alcanzaron los 78 millones de dólares entre enero y agosto, una caída del 31,2% frente a los 113 millones registrados en igual período de 2025.
En las compras externas del sector bajaron los insumos y los productos intermedios, mientras que aumentaron los bienes terminados. En el acumulado, las importaciones de prendas de vestir crecieron 53,5% y las de confecciones, 21,8%.
En agosto, los precios de prendas de vestir, cuero y calzado descendieron 0,6% mensual y subieron 11% interanual. En el mismo período, el nivel general de precios aumentó 33,5% frente a agosto del año anterior.
FITA señaló que esta evolución limita la posibilidad de trasladar los aumentos de costos a los precios finales. El informe describe una actividad estancada en niveles bajos desde fines de 2025 y afirma que durante 2026 se profundizaron la caída de la producción, la capacidad ociosa, la pérdida de empleo, el cierre de establecimientos y el retroceso de la inversión.
