“Desentierros. Los libros que no heredamos”, el documental dirigido por María Julia Blanco, se estrenará en la ciudad el 29 de septiembre a las 17:30, como parte de la VI Semana del Cine Santafesino. La película cruza autobiografía, memoria e historia a partir de la búsqueda de libros enterrados durante la última dictadura.
El recorrido conecta Rosario con San Gregorio, en el sur santafesino, y Laguna Paiva, en el centro de la provincia. La historia comienza con el rescate de la biblioteca estudiantil del padre de Blanco, que había quedado enterrada desde 1975 y fue recuperada en 2018. A partir de ese hallazgo, la directora explora los recuerdos familiares, la identidad y la memoria colectiva.
Blanco recuerda que, durante su infancia, quienes crecieron con la democracia recibían partes de la historia en conversaciones entre adultos, a menudo con explicaciones incompletas. Al participar del rescate de los ejemplares, ya de adulta, descubrió que había aspectos de su historia familiar que ni siquiera sabía que ignoraba. En la película, los testimonios de otras personas con vivencias parecidas la ayudan a indagar en aquello que había quedado oculto.
Para la directora, los libros hablan de lo que fueron y de lo que les ocurrió. El estado de los ejemplares también expone marcas que acompañan los relatos sobre la historia nacional y la posdictadura.
Blanco contó que le generaba inquietud representar a su familia y exponer a personas vivas a la mirada del público. Sobre la recepción de la película, señaló: “Me preocupaba hacer un documental, hablar de ellos, por ellos. Esta cuestión de cómo representar y la responsabilidad que supone, como directora y guionista, exponer a personas vivas que lo van a ver, que van a opinar. Siempre me dio como mucha ansiedad el asunto. La verdad es que están contentos. No esperaba que fuera ese el impacto. Están contentos por la película, por mí. Está bueno. Uno hace cosas y no sabe exactamente hacia dónde van.”
La realizadora también abordó el vínculo entre autobiografía, memoria e historia. Da clases en la materia “Corrientes historiográficas latinoamericanas y argentinas”, donde trabaja sobre las formas de elaborar el pasado desde la autobiografía y el ensayo. Al hablar de lo que significó hacer el documental, explicó: “Fue interesante ponerme en el lugar de hacerlo. Son cuestiones que pienso en lo conceptual cuando doy clase. Yo doy clases en una materia que se llama "Corrientes historiográficas latinoamericanas y argentinas" y aparece toda esta cuestión de cómo se elabora el pasado desde la autobiografía, desde el ensayo, cómo estas relaciones siempre son un problema. El pasado se elabora desde estos y otros lugares. Tengo ahora una comprensión mejor de la complejidad el pasado, por todo lo que significó pensar esta película. Se fueron abriendo tiempos más largos, temporalidades que no estaban previstas en relación a los libros, a la izquierda, a toda una historia del siglo XX, y a cuánto del presente está separado del pasado. Creo que no cambió mi perspectiva, pero me ayudó a pensar de otra manera.”
El proyecto empezó a desarrollarse en 2018 y desde el comienzo llevó el nombre “Desentierros”. La referencia a la herencia se sumó después de presentar un avance en Pulsar, en Santa Fe, y en el Festival Internacional de Cine Documental de Buenos Aires. Blanco relató: “Desentierros estuvo siempre, desde el comienzo. Empezamos en 2018 a pensar esta película. Nada le ganaba a Desentierros por lo que suponía el plural, la acción en el presente, la relación con el pasado. Todas las capas de sentido y las metáforas que podría albergar. Después apareció la cuestión de la herencia, cuando teníamos la versión más avanzada de la película, al mostrar el avance en el Pulsar en Santa Fe y en el Festival Internacional de Cine Documental de Buenos Aires. Del diálogo con tutores apareció la cuestión de la herencia más claramente. Recuerdo un diálogo con Miguel Ceballos sobre el tema, una pregunta de él. Eso me llevó a tomar más decisiones respecto a qué incluir y qué dejar afuera. Son cosas a las que se llega pensando y discutiendo lo que estamos haciendo, por eso son tan importante esas instancia de laboratorio y de work in progress para ver en diálogo con otros qué cosas queremos. Empezamos a saber qué fue lo que pasó cuando empezamos a preguntarlo.”
Funciones y recorrido
“Desentierros. Los libros que no heredamos” tiene una duración de 87 minutos. La dirección es de María Julia Blanco y la producción, de Pamela Carlino y Agustín del Carpio. La película integró el Panorama Argentino del 39º Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, la Competencia Argentina del 14º Festival Internacional de Cine Documental de Buenos Aires y la Competencia Largometraje Santafesino del 31º Festival de Cine Latinoamericano de Rosario.
