El cortometraje documental “Venían desde el río”, dirigido por Juan Benítez Allassia, se presentó el 20 de agosto en el Festival Internacional de Cortometrajes de São Paulo. Es la primera parte del “Tríptico del desembarco”, un proyecto de investigación cinematográfica que busca poner en diálogo el pasado y el presente a través de cinco siglos.
En una pared del Club Atlético Huracán de San Javier se lee: “No sé qué tienes, San Javier moreno, que la gente se aquerencia. Que aun queriendo, no te olvida; que aunque tarde, siempre vuelve”. Ese lazo con la ciudad también aparece en la historia del director, quien se define como “sanjavierino por adopción”.
Allassia nació en Díaz, en el sur de Santa Fe, y vive desde hace diez años en Buenos Aires. Es licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Católica de Santa Fe, magíster en Cine Documental por la FUC y está terminando el Doctorado en Historia y Teoría Comparada de las Artes en la UNTREF. En su trabajo cruza el cine y el arte contemporáneo mediante producciones audiovisuales e instalaciones.
Desde hace tres años investiga en la zona de San Javier y realiza películas junto con productores y actores locales. Además, trabaja en un proyecto de desmontaje documental de “El último malón”, el film que el sanjavierino Alcides Greca dirigió en 1917.
El interés por Puerto Gaboto impulsó el corto. Allassia describió el lugar como el de la primera fundación europea en territorio santafesino y centró parte de su investigación en Francisco del Puerto, un niño de 14 años que llegó en uno de los navíos. Después de que casi toda la tripulación de Juan Díaz de Solís muriera, fue el único sobreviviente y, según el director, el primer habitante europeo de la región. Francisco del Puerto también aparece en El Entenado, de Saer.
El director empezó a escribir una ficción sobre Francisco del Puerto que combinara diferentes épocas. La idea, explicó, era que el presente y lo ocurrido hace quinientos años no se mostraran como períodos aislados, sino superpuestos.
El proyecto tomó impulso junto con el productor del corto, Augusto Bode Bisio. En 2022, ambos recibieron una convocatoria del Plan Fomento del Ministerio de Cultura de Santa Fe para seguir trabajando en la escritura de la ficción. En 2024 participaron del Concurso Federal para el Desarrollo de Proyectos de Largometrajes Raymundo Gleyzer, del INCAA, que Allassia consideró una de las convocatorias más importantes para primeras películas.
Allassia, Bode Bisio y Sergio Hernández, integrante de la comunidad mocoví a quien el director llamó “un sabio sanjavierino”, resolvieron hacer pruebas con el proyecto. Filmó junto al pescador Alberto Sabá, miembros de las comunidades mocovíes de Colonia Francesa y Colonia Dolores, y otras personas de la zona. Según explicó, fueron ensayos y situaciones de prueba, no el rodaje de una película. El material les interesó y comenzó a editarlo como una historia de cruces temporales en torno a Francisco del Puerto y los colonizadores.
Un ensayo para probar el relato
Allassia pensó el corto como una historia sobre la colonización. En vez de centrarse en sus dimensiones políticas, culturales y estéticas —un asunto sobre el que, señaló, ya se habló mucho—, imaginó una primera conversación entre Gaboto y Francisco del Puerto a bordo del barco, mientras observaban lo que había del otro lado del río.
La obra forma parte de un tríptico, no de una trilogía: el director quiso evitar una secuencia cronológica y reunir tres historias bajo el nombre “Tríptico del desembarco”. También contó que están terminando el “segundo tríptico”, con Renato Quattordio como personaje principal, a quien describió como un actor muy conocido. Sobre el modo de trabajo del equipo, resumió: “trabajamos con lo que tenemos”.






