La organización calculó que unas 200 mil personas participaron el viernes 2 de octubre de la “Caminata de la victoria con Lula y Benedita”, realizada en Candelária, en el centro de Río de Janeiro. El encuentro tuvo lugar dos días antes de la primera vuelta, prevista para el domingo 4.

El presidente Luiz Inácio Lula da Silva encabezó la caminata junto a Benedita da Silva, candidata del Partido de los Trabajadores (PT) al Senado por el estado de Río de Janeiro. Entre los asistentes hubo personas de distintas edades, mujeres con niñes y una bandera con la frase “Mães com Lula”. También participaron personas mayores de 70 años, un grupo que mayoritariamente vota a Lula y que no está obligado a sufragar. El presidente las convocó a participar de las elecciones.
Durante el recorrido, Lula saludó a la multitud y levantó una remera con la consigna “Las Malvinas son argentinas”. El mandatario, de 80 años, también se subió al camión que lo trasladaba frente a los asistentes.
En Río de Janeiro, durante la "Caminata de la Victoria" que marca el cierre de su campaña, Lula muestra una remera con la consigna "Las Malvinas son argentinas".
📸 Luis Damian. pic.twitter.com/OyfKMFY1am
— Periódico Pausa (@PeriodicoPausa) October 2, 2026
La soberanía nacional es uno de los ejes de la campaña de Lula, en medio del debate sobre las tierras raras de Brasil y los vínculos de la familia Bolsonaro con Donald Trump. Se trata de un grupo de 17 elementos químicos empleados en tecnologías como vehículos eléctricos, celulares y sistemas de defensa. Brasil tiene una de las mayores reservas del mundo, mientras que China concentra buena parte del procesamiento.
Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro y rival de Lula en la elección, afirmó que Brasil podría ser una solución para Estados Unidos. Lula propone que esos recursos se extraigan y procesen en el país para fortalecer su soberanía económica. Trump impuso aranceles y sanciones al gobierno brasileño, y cuestionó la legitimidad del proceso electoral y de las urnas electrónicas. La Embajada de Estados Unidos cerró sus sedes en Brasil desde el viernes 2 hasta el domingo 4 de octubre, sin ofrecer una explicación previa.
En la última semana de campaña también se debatió la decisión de Lula de prohibir las bets, plataformas de apuestas en línea que se popularizaron en Brasil. El gobierno las vincula con el endeudamiento y la adicción. Aunque varios clubes de fútbol, algunos patrocinados por esas empresas, se opusieron a la medida, una encuesta de Datafolha señaló que el 78% de la población apoyaba la prohibición. Entre las mujeres, el respaldo alcanzaba el 82%. Los casinos y los bingos presenciales también están prohibidos en Brasil.
Otro tema de campaña fue el fin de la escala 6x1, un régimen que establece seis días consecutivos de trabajo y uno de descanso. La propuesta apunta a reducir la jornada laboral y fijar dos días de descanso por semana. El debate en el Congreso está previsto para el martes 6 de octubre, dos días después de la primera vuelta.
Flávio Bolsonaro llegó al cierre de campaña en medio de dos controversias. Una fue un rumor difundido en redes sociales que afirmaba que, si asumía la presidencia, le quitaría a Nuestra Señora Aparecida el título de Patrona de Brasil. El candidato negó esa versión, que generó indignación entre sectores católicos.
La otra polémica involucra a Daniel Vorcaro, exdueño del Banco Master, investigado por la Policía Federal. Mensajes y audios obtenidos durante esa investigación muestran que Flávio negoció directamente con Vorcaro el financiamiento de “Dark Horse”, una película sobre su padre, Jair Bolsonaro. El acuerdo habría llegado a R$ 134 millones, de los cuales R$ 61 millones fueron transferidos. Los mensajes también muestran que Flávio presionaba al banquero.
