La novela “C’était ça ou morir” (Era esto o morir), del escritor canadiense-haitiano Thélyson Orélien, enfrenta acusaciones de haber sido creada casi por completo con inteligencia artificial. La obra figura entre las finalistas de algunos de los principales premios literarios de Francia.
La denuncia se difundió desde una cuenta anónima de X, “Balance ton Claude” (“Denuncia a tu Claude”), que publicó resultados de Pangram, un programa estadounidense que detecta textos generados por IA. En el análisis, varios pasajes del manuscrito aparecieron marcados como “100 % IA”. La cuenta @Pangramed también compartió resultados que describían el texto como íntegramente generado con inteligencia artificial.
Orélien negó haber recurrido a esa tecnología en declaraciones al diario francés Libération. “Siempre me ha gustado crear y escribir, no veo por qué recurriría a una máquina”, sostuvo. Además, se ofreció a probar que escribió el libro “con su propia mano”.
El escritor afirmó que la narración refleja sus tradiciones haitianas y caribeñas a través de su cadencia. “Las imágenes, las repeticiones y los ritmos son una palabra viva, son mías”, dijo.
La novela salió publicada en Francia por Grasset. La editorial respondió con un comunicado en el que se declaró “firmemente en contra de cualquier comentario malintencionado” sobre la autoría de la obra.
El servicio de verificación CheckNews, de Libération, examinó todos los capítulos mediante distintas herramientas. La versión 4 de Pangram consideró que el texto estaba “totalmente generado por IA”. Algunos fragmentos, sobre todo los del tercer cuarto de la novela, fueron clasificados como una mezcla de escritura humana y artificial, aunque la proporción señalada como artificial rondó el 97%.
GPTZero también marcó distintos capítulos como “100% IA”. Para contrastar esos resultados, Libération analizó textos de Orélien escritos unos 15 años atrás, antes de la llegada de estas tecnologías: Pangram los identificó como “100% humano”, mientras que calificó como “100% IA” los trabajos más recientes.
En cambio, InVID-WeVerify, una herramienta empleada habitualmente para análisis forenses de contenidos digitales, concluyó que los fragmentos examinados eran “muy probablemente escritos por un humano”.
La controversia también llegó a la Academia Goncourt. Su presidente, Philippe Claudel, pidió cautela y consideró que corresponde esperar las explicaciones y las pruebas que presenten el autor y sus editores.
