El presupuesto de las universidades nacionales acumularía en 2027 una caída real del 27% respecto de 2023. Así lo proyecta un informe del Centro de Economía y Desarrollo de Políticas Públicas de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional del Litoral (FCE-UNL), que analizó la evolución de los recursos del sistema universitario.
En valores ajustados por inflación, el estudio plantea que, si en 2023 los fondos equivalían a $100, el Proyecto de Presupuesto 2027 les asignaría $73. Además, sería el cuarto año consecutivo en que los recursos quedarían al menos un 25% por debajo del nivel real de 2023. Para 2027, el proyecto prevé una nueva reducción: un 2,3% real frente a 2026.

“Lo más significativo no es solamente cuánto cayó el financiamiento, sino cuánto tiempo lleva sin recuperarse. Son cuatro años consecutivos con recursos muy por debajo de 2023. Cuando una situación se sostiene durante tanto tiempo, deja de ser una dificultad de un año y empieza a condicionar la capacidad del sistema universitario para sostener todas sus funciones”, señaló Liliana Dillon, decana de la FCE y vicerrectora de la UNL.
La participación en el PIB, en su nivel más bajo desde 2016
El informe también compara los fondos universitarios con el tamaño de la economía. Para 2027, estima que representarían el 0,53% del Producto Interno Bruto (PIB), la proporción más baja desde, al menos, 2016.
Entre 2016 y 2023, el gasto universitario promedió el 0,74% del PIB. La distancia entre ese registro y la proyección para 2027 supera una cuarta parte del promedio del período.
“La comparación con el PIB permite mirar más allá de los montos nominales y preguntarnos qué lugar ocupa efectivamente el sistema universitario dentro de los recursos del país. Cuando ese porcentaje permanece durante años por debajo del 0,55%, estamos frente a una modificación significativa en el nivel de financiamiento de la educación superior pública”, explicó Dillon.
Ciencia y técnica, la partida más afectada
La partida para fortalecer la ciencia y la técnica presenta la mayor contracción entre las analizadas: el estudio calcula que acumularía una baja real del 75,1% entre 2023 y 2027. En términos comparativos, señala que de cada cuatro pesos destinados a ciencia universitaria en 2023 quedaría aproximadamente uno, una vez descontada la inflación.

Foto: Lu Callero
“Cuando disminuyen los recursos para ciencia y técnica no se afecta una actividad secundaria de las universidades. Investigar, producir conocimiento, formar investigadores y generar respuestas para los problemas productivos y sociales son parte de su misión. Una caída de esta magnitud necesariamente limita esas capacidades”, sostuvo Dillon.
