Alejandro Vila, investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), director del Instituto de Biología Molecular y Celular de Rosario (IBR) y profesor de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), recibió el Premio Moselio Schaechter 2026 por sus aportes al estudio de la resistencia a los antibióticos.
La distinción de la Sociedad Americana de Microbiología reconoce a investigadores de países en vías de desarrollo por su liderazgo y compromiso con el avance de la disciplina. Vila es uno de los pocos científicos latinoamericanos que la recibieron. Entre los distinguidos en ediciones anteriores figuran Gustavo Goldman, de Brasil (2021); Nancy Saravia, de Colombia (2013), y Diego de Mendoza, argentino e investigador del IBR y del Conicet (2015).
El trabajo de Vila se concentra en la resistencia a los antibióticos. Desde la biología estructural, y tras introducir la Resonancia Magnética Nuclear en el país para esta área, estudió los mecanismos moleculares de las metalo-β-lactamasas, enzimas vinculadas con la resistencia bacteriana.
El premio y el financiamiento de la ciencia
Vila sostuvo que el reconocimiento alcanza al equipo del instituto y que “sobre todo es un reconocimiento a la calidad de la ciencia de nuestro país”: “Este hito refleja décadas de trabajo ininterrumpido de un equipo humano excepcional integrado por investigadores, becarios y profesionales de apoyo en el IBR. Demuestra que, desde Argentina, tenemos la capacidad de hacer ciencia de frontera, formar recursos humanos de excelencia y generar conocimiento que aporte soluciones a problemas globales urgentes”.
También destacó la importancia del Conicet y la universidad para llevar adelante su labor. “Son las dos cosas, la gente y las instituciones, sin ellos es imposible. La ciencia está siendo castigada no sólo con el tema presupuestario sino también a nivel discursivo, se está generando una mala imagen del ámbito científico. Pero este tipo de premios son un impulso para estimular a los jóvenes que se reciben y quieren dedicarse a investigar”, expresó.
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Al referirse a las condiciones necesarias para sostener la actividad, Vila afirmó que “se necesitan recursos para investigar: hay que mantener equipamiento, comprar insumos, y por supuesto que se perciban salarios dignos”. Y agregó: “Pude desarrollar este trabajo en Rosario porque hubo políticas de estado que permitieron que esto continúe, y hemos hecho un enorme trabajo de formación de recursos humanos que hoy están en el sistema productivo, de salud, tecnológico”.
La UNR celebró la distinción y señaló la necesidad de recomponer el presupuesto. “El sostenimiento de líneas de investigación consolidadas, capaces de competir a nivel global y generar transferencia tecnológica, requiere de un financiamiento estatal robusto y previsible: sin ese respaldo estructural, el ecosistema científico pierde su capacidad de innovar y retener el talento altamente capacitado”, sostuvo la universidad.
