La sexta subasta de bienes incautados en causas judiciales recaudó $1.645.810.000 en Santa Fe, la cifra más alta desde el inicio de estos remates provinciales. La jornada se realizó este viernes en la Estación Belgrano, en la capital santafesina, con 224 lotes que incluyeron vehículos, bicicletas, embarcaciones, máquinas recreativas y una propiedad en Rosario.
La actividad fue organizada por la Agencia Provincial de Registro, Administración y Destino de Bienes y Derechos Patrimoniales (Aprad) y contó con la participación del gobernador Maximiliano Pullaro. Se inscribieron 8.796 personas de distintas provincias, otro récord para el sistema.
Lo recaudado se destinará a reparar a víctimas de delitos, financiar políticas sociales y sostener las actividades de la Aprad, organismo que administra bienes recuperados en investigaciones judiciales.
Una propiedad de Rosario, el lote de mayor valor
El catálogo incluyó 91 motocicletas, 80 vehículos, 40 bicicletas, dos lanchas, diez máquinas arcade retro para restaurar y un inmueble rosarino. La propiedad, identificada como lote número 3, se adjudicó por $76 millones, el valor más alto de la jornada. En el otro extremo, el lote 24 —una máquina arcade— se vendió por $130.000.
Los bienes estaban vinculados con distintas investigaciones judiciales, entre ellas causas por narcotráfico, corrupción, robos cometidos por motochorros y juego clandestino.
Las declaraciones de Pullaro
Al comienzo del remate, Pullaro planteó que la recuperación de activos complementa la política de seguridad provincial. Definió las subastas como “una política pública ejemplo en el orden nacional de la lucha contra la impunidad” y dijo que el sistema también busca afectar los recursos económicos de quienes participan en actividades criminales.
“En Santa Fe al delito se lo investiga y se lo persigue; y a los delincuentes se los encarcela, para que no sigan delinquiendo, pero además vamos por lo más preciado, su plata y sus bienes, y los ponemos a disposición en estas subastas”, expresó.
El gobernador sostuvo que los remates representan “un mensaje muy fuerte contra la criminalidad organizada y la impunidad”. También vinculó la cantidad de inscriptos con la confianza de los participantes en el procedimiento provincial. “Estamos demostrando que en la Provincia la impunidad se acabó”, afirmó. Además, señaló que una parte de los fondos se destina a reparar a víctimas y acompañar a organizaciones sociales.
Más de $6.600 millones en seis ediciones
Con la recaudación de esta sexta edición, el acumulado durante la gestión provincial iniciada en diciembre de 2023 superó los $6.600 millones. Las cinco subastas anteriores habían generado más de $5.051 millones, de acuerdo con el balance oficial.
La primera edición recaudó $451 millones; la segunda, $700 millones; la tercera, $1.200 millones; la cuarta, $1.238 millones, y la quinta superó los $1.500 millones. La sexta marcó un nuevo máximo, con más de $1.645 millones.
El secretario de Gestión de Registros, Matías Figueroa Escauriza, calificó el sistema como una experiencia única en el país. Explicó que los ingresos de las cinco ediciones previas permitieron avanzar en reparaciones económicas a víctimas, asistir a más de 60 instituciones y financiar el funcionamiento de la Aprad.
Controles para participar
Para ofertar, era necesario inscribirse previamente por internet. Los datos de las personas anotadas se cotejaron con información del Ministerio de Justicia y Seguridad y de la Policía de Investigaciones (PDI), para detectar posibles vínculos con organizaciones criminales y evitar que los bienes volvieran a estructuras relacionadas con actividades delictivas.
En el caso de los vehículos, la Provincia bloquea el dominio y asigna nuevas patentes. De ese modo, los autos y las motos vendidos quedan desvinculados registralmente de sus titulares anteriores, con el objetivo de brindar mayor seguridad jurídica a los compradores.
Qué destino pueden tener los bienes
La Aprad registra y administra bienes secuestrados o alcanzados por medidas judiciales en causas penales y contravencionales, y define qué destino darles. El inventario puede incluir automóviles, motocicletas, propiedades, equipos informáticos, teléfonos celulares, joyas y otros objetos de valor económico.
No todos los bienes se rematan. Según sus características y las disposiciones aplicables, algunos vehículos pueden asignarse a dependencias policiales, establecimientos penitenciarios, instituciones educativas u organismos asistenciales provinciales. Otros bienes pueden entregarse a entidades de beneficencia, mientras que ciertos vehículos pueden ser compactados.
El sistema busca dar una utilidad pública a los bienes recuperados y destinar parte de su valor a víctimas, instituciones y programas sociales. Tras la sexta edición, la recaudación acumulada del programa ya supera los $6.600 millones.







