Estudiantes, docentes, investigadores, jubiladas y jubilados, sindicatos y personas autoconvocadas marcharon por Boulevard Gálvez, en Santa Fe, para exigir el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario y la derogación del DNU 70/23. Entre los participantes hubo niñas y niños de la primaria de la Universidad Nacional del Litoral, que llevaron una pancarta con la frase: “Miley, cumplí la ley”. También se escuchó el cántico: “La paciencia se terminó, poné la plata la puta que te parió”.
Un cartel en la movilización marcaba “359 días” de incumplimiento y tomaba como fecha de inicio el 21 de octubre de 2025, cuando se publicó en el Boletín Oficial la Ley de Financiamiento de la Educación Universitaria y Recomposición del Salario Docente.
Franco Bartolacci, rector de la Universidad Nacional de Rosario y presidente del Consejo Interuniversitario Nacional, repasó las gestiones por la norma: reuniones sin respuestas, movilizaciones y trámites en el Congreso para conseguir su sanción y revertir el veto. También mencionó cinco marchas nacionales, una denuncia judicial y una cautelar que ordena al Gobierno cumplir los artículos 5 y 6. Sostuvo que la medida debería ser definitiva y volvió a plantear la necesidad de sostener la paciencia.
En otro momento de la marcha, niñas y niños se sentaron en el suelo y leyeron la consigna “Abajo el DNU 70/23”. Uno de ellos comentó: “DNI, habrán querido escribir”. La movilización también tuvo un cruce con una conductora que tocó bocina para pedir paso y dijo que llevaba pacientes al Instituto Maradona, llamado así en homenaje a Esteban Laureano Maradona, médico rural y egresado de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires. La mujer expresó: “Los levantaría con la camioneta, los pasaría por encima”.
El documento conjunto leído durante la jornada sostuvo que la universidad pública debe participar en el debate sobre el futuro del país y que, además, es una condición para que ese debate pueda desarrollarse. Advirtió que las universidades y el sistema científico-tecnológico tienen dificultades para mantener sus condiciones mínimas de funcionamiento. Entre los reclamos se enumeraron el presupuesto educativo, la salida de científicos y la pérdida de más de ocho salarios por parte de docentes. También se mencionó el caso de un docente de la Universidad de Rafaela que dicta clases por Zoom porque no habría fondos para cubrir el combustible.
La de Santa Fe fue la quinta movilización por la universidad pública en los últimos dos años y medio. La primera había reunido a sectores gremiales y estudiantiles y derivó en la sanción de la Ley de Financiamiento. En esta oportunidad, Franja Morada fue el bloque mayoritario. Durante la marcha hubo cánticos contra el gobernador radical Maximiliano Pullaro, entre ellos “Pullaro vendepatria”. Gisela Scaglia, egresada de la UNR, no asistió a la sesión en la que debía tratarse la derogación del DNU 70/23 y no dio quórum.
La consigna sobre el fin de la paciencia también apareció en una vigilia organizada por Octógono en la Facultad de Humanidades y Ciencias. Hubo una olla popular, una radio abierta y música, además de una concentración en Ciudad Universitaria. Desde allí, los participantes se sumaron a la marcha, que concluyó en el Rectorado. “Si no hay respuestas, tenemos que discutir cómo profundizar la lucha”, expresaron.
Diez días antes, estudiantes de distintas universidades habían ingresado al hall del Palacio Pizzurno, sede de la Secretaría de Educación de la Nación, para plantear un reclamo.






