
La Misión de Salud Irma Carrica, de Patria Grande, presentó los resultados de un nuevo Análisis de Situación de Salud. El relevamiento se realizó en julio y agosto, en el marco de la Diplomatura en Salud Comunitaria, y abarcó 261 viviendas de 15 barrios populares de la ciudad de Santa Fe, donde viven 1.060 personas. El año anterior se había hecho un estudio similar.
Entre las condiciones habitacionales, el informe registró que el 18% de las viviendas no tiene agua potable y el 38% posee una conexión eléctrica informal. La proporción llega al 85% en Las Lomas y La Tablada, y al 100% en 29 de Abril.
El 34% de los hogares vive en condiciones de hacinamiento y el 13% atraviesa hacinamiento crítico. Además, siete de cada diez no logran cubrir sus necesidades básicas con sus ingresos. Durante los tres meses previos al estudio, el 64% manifestó preocupación por no poder acceder a una alimentación completa. De esos hogares, solo el 36% recibe algún tipo de asistencia alimentaria.

En cuanto a la atención sanitaria, el 67% no tiene obra social, prepaga ni PAMI, mientras que el 81% se atiende exclusivamente en el sistema público. El 57% reportó dificultades para acceder a la salud y, entre quienes las mencionaron, siete de cada diez señalaron la falta de turnos como el principal problema.
Sobre salud mental, el 85% de las viviendas relevadas indicó que ninguno de sus integrantes había asistido a un psicólogo o psiquiatra durante el último año. En uno de cada cinco hogares, en tanto, señalaron que al menos una persona atraviesa una situación de consumo problemático.
Uno de cada cuatro hogares que necesita medicación no pudo obtenerla completa. Entre las viviendas que informaron el uso de métodos anticonceptivos, más del 25% tuvo dificultades para acceder a ellos. Además, en el 18% de los hogares vive una persona con discapacidad; de esas personas, el 46% no cuenta con Certificado Único de Discapacidad.
El relevamiento también preguntó por el entorno barrial. El 94% mencionó acumulación de basura y el 69%, presencia de alacranes y roedores. Además, el 72% dijo que el barrio se inunda cuando llueve, el 83% señaló que hay agua estancada y el 80%, olores.
A partir de los resultados, la Misión de Salud Irma Carrica propuso medidas para distintos plazos. En el corto plazo planteó un plan de desratización. Para el mediano plazo sugirió erradicar los microbasurales con un sistema de recolección que incluya a la comunidad y una campaña de concientización ciudadana. A largo plazo, propuso crear Consejos Barriales de Salud y revalorizar el rol de las promotoras comunitarias de salud.
