El Concejo Municipal de Rosario empezó a debatir una iniciativa de la Intendencia que prohíbe a los cuidacoches trabajar sin autorización y modifica el Código de Convivencia Ciudadana. En una reunión conjunta, los bloques discutieron las excepciones posibles y las medidas sociales y laborales para quienes realizan esa actividad.
El encuentro fue el miércoles 4 de noviembre en el Palacio Vasallo, con la participación de integrantes de las comisiones de Obras Públicas, Gobierno y Control, y Convivencia y Seguridad Ciudadana.
El interbloque Unidos sostuvo que “lo fundamental es la prohibición” y planteó que debe acompañarse con un abordaje social. También defendió que el Ejecutivo pueda establecer excepciones para determinados sectores y circunstancias, como eventos puntuales, entre ellos la Fiesta de Colectividades. Según señalaron, esa herramienta permitiría atender situaciones sociales específicas y ajustar la aplicación de la norma.
El oficialismo pidió a los otros bloques que definieran su posición sobre la prohibición y propuso que el Concejo intervenga en la discusión de las excepciones, debido a sus atribuciones sobre el uso del espacio público. La Libertad Avanza adelantó que apoyará la prohibición, pero no un régimen de excepciones, y pidió precisiones sobre el protocolo de actuación.
Los bloques peronistas y Ciudad Futura objetaron el enfoque del proyecto: consideraron que prohibir la actividad no es inclusivo y criminaliza la pobreza. Propusieron diseñar un programa de desarrollo para quienes trabajan como cuidacoches, solicitaron información más detallada al municipio y reclamaron convocar a organizaciones como la Pastoral Social. También recordaron que el artículo 300 del Código de Convivencia ya establece que el cuidado vehicular no está permitido.
En la reunión se expusieron datos municipales sobre la cantidad de cuidacoches: 573 en 2024, 754 en 2025 y 1395 actualmente. Las cifras formaron parte del intercambio sobre el alcance de la actividad y las herramientas para abordarla.
El anteproyecto llegó al Concejo a través del Mensaje 91/26 y propone que la ciudad adhiera a la ley provincial 14.486, que prohíbe la actividad sin autorización. La restricción comprende ofrecer lugares para estacionar en la vía pública y guardar, cuidar, lavar o limpiar vehículos a cambio de dinero o de algún beneficio, incluso cuando se presente como una retribución voluntaria.
La iniciativa faculta al Ejecutivo municipal a establecer excepciones y propone sumar sanciones al Código de Convivencia: multas, tareas educativas y de concientización, y decomiso de elementos. Además, contempla penalidades más severas en casos de violencia o amenazas, en determinadas zonas o cuando se identifique a organizadores de la actividad.
El texto también prevé acciones de prevención e inclusión social en coordinación con el gobierno provincial. Incluye capacitación en oficios, reconversión laboral, acceso a programas de empleo y acompañamiento a emprendimientos productivos. Asimismo, propone facilitar la finalización de los estudios y el acceso a dispositivos de atención de salud mental y consumos problemáticos.
El proyecto continuará en análisis en las comisiones. Queda por definir el alcance de las restricciones, las eventuales autorizaciones y los mecanismos de intervención y de acompañamiento social y laboral para los cuidacoches.








