Electrolux cerró definitivamente su planta en Rosario y cerca de 200 trabajadores quedaron sin empleo. La empresa acordó las indemnizaciones con el personal que seguía en el establecimiento y dejará de fabricar electrodomésticos en la ciudad.
La decisión se confirmó este lunes, un día antes del vencimiento de la conciliación obligatoria. La intervención del Ministerio de Trabajo provincial había suspendido los despidos y habilitado una instancia de negociación, aunque no modificó el cierre anunciado en septiembre.
La fábrica había reducido su actividad en forma progresiva. Los freezers eran el último producto que todavía se fabricaba en Rosario. Electrolux seguirá operando comercialmente en Argentina, pero abastecerá el mercado con electrodomésticos importados.
El acuerdo contempla indemnizaciones calculadas de acuerdo con el régimen laboral anterior y una compensación equivalente a cinco salarios adicionales. La Unión Obrera Metalúrgica (UOM) ratificó su rechazo al cierre. “No nos resignamos y seguimos pidiendo la reapertura de la empresa”, sostuvo Antonio Donello, secretario general de la UOM Rosario. El dirigente también cuestionó la política de importaciones y pidió que se vuelva a apostar por la producción local.
Desde el anuncio del cierre, los trabajadores realizaron protestas y se movilizaron frente al Ministerio de Trabajo para intentar sostener la actividad. Las medidas dieron paso a negociaciones, pero Electrolux mantuvo su decisión de terminar la producción en Rosario.
El cese se suma a las pérdidas de la industria de línea blanca, que tiene en Rosario uno de sus principales polos productivos. Durante el conflicto, los operarios reclamaron conservar sus puestos de trabajo.






