Un informe especial de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) describe como “mediacidio” la destrucción deliberada de la verdad en Palestina. El documento atribuye a Israel ataques contra periodistas, daños a las comunicaciones y censura de contenidos que denuncian el genocidio.
Francesca Albanese, relatora especial de la ONU sobre la situación de los derechos humanos en los territorios palestinos ocupados, afirmó: “La destrucción de la verdad se ha convertido en un elemento fundamental de la destrucción de un pueblo”. También denunció la “destrucción sistemática de la función pública de los medios de comunicación” y sostuvo que esas prácticas “no solo han acompañado al genocidio, sino que también han facilitado su comisión y han obstaculizado la rendición de cuentas”.
Desde octubre de 2023, las fuerzas israelíes mataron a casi 300 periodistas e hirieron a más de 400 en Gaza. El informe califica el conflicto como “el más letal jamás registrado para los periodistas” y cita a un soldado israelí que dijo: “quien escribe un artículo o trabaja con un ordenador portátil es como alguien que lleva un Kalashnikov y nos ataca”.
Albanese señaló que algunos periodistas murieron en ataques indiscriminados contra zonas civiles y que alrededor de 70 fueron asesinados en represalia por su trabajo. Según la relatora, muchos llevaban chalecos y cascos de prensa o tenían equipo profesional, elementos que, en vez de contribuir a que el ejército israelí los identificara y protegiera, “facilitó que se convirtieran en blanco de los ataques”.
El documento registra la destrucción de más de 150 viviendas de periodistas desde octubre de 2023. También menciona el ataque, el primer día de la ofensiva, contra la Torre Palestina, donde funcionaban las oficinas de siete organizaciones de medios, y la destrucción total de la Press House en febrero de 2024. De acuerdo con el informe, Israel destruyó por completo el 81% de la infraestructura de información y comunicaciones de Gaza y dañó parcialmente otro 12%.
En 2024, la censura alcanzó “niveles sin precedentes”: el informe contabiliza 1635 artículos prohibidos y otros 6265 censurados parcialmente. Albanese sostuvo que “los medios de comunicación israelíes no se limitan a transmitir o amplificar estas narrativas; en muchos casos, incitan expresamente a la violencia, incluido el genocidio”.
Entre las declaraciones citadas figura la del vicepresidente de la Knéset, el parlamento israelí, Nissim Vaturi, quien escribió en X que el objetivo de Israel era “borrar la Franja de Gaza de la faz de la tierra”.
Albanese también afirmó que Israel desarrolló “una estrategia de comunicación en línea de varios niveles”, con solicitudes masivas para retirar contenidos y contratos por unos 50 millones de dólares con Google y X para difundir anuncios que desmentían los informes sobre la hambruna.







