Estados Unidos renovará este martes 3 de noviembre todos los escaños de la Cámara de Representantes, un tercio del Senado y decenas de gobernaciones. La votación será la primera prueba nacional del segundo mandato de Donald Trump. Los republicanos cuentan con mayorías estrechas en el Congreso: 53 a 47 en el Senado y 218 a 214 en la Cámara baja. En los siete estados relevados por NYT/Siena durante la última etapa de campaña, el 38% aprueba la gestión de Trump.
La actualización del 1° de noviembre del modelo FLIPR de Nate Silver asigna a los demócratas un 95% de probabilidades de recuperar la Cámara de Representantes. La proyección calcula que sumarían, en promedio, 25 bancas y pasarían de 214 a cerca de 239, por encima de las 218 necesarias para obtener la mayoría. El Senado presenta una carrera más ajustada: para quedarse con el control, los demócratas necesitan ganar cuatro escaños netos. El modelo elevó sus chances al 79% el 30 de octubre y al 80% en la víspera, luego de los últimos sondeos de Siena.
Las encuestas finales de NYT/Siena, realizadas entre el 23 de octubre y el 1° de noviembre, muestran a candidatos demócratas por delante en siete estados clave: Michigan (Abdul El-Sayed, 53%; Mike Rogers, 42%), Texas (James Talarico, 50%; Ken Paxton, 43%), Maine (Troy Jackson, 51%; Susan Collins, 45%), Ohio (Sherrod Brown, 49%; Jon Husted, 44%), Kansas (Adam Hamilton, 49%; Roger Marshall, 44%), Alaska (Mary Peltola, 48%; Dan Sullivan, 46%) e Iowa (Josh Turek, 48%; Ashley Hinson, 47%). Si esos resultados se confirmaran, los demócratas retuvieran sus bancas y además ganaran en Carolina del Norte —que Silver considera su conquista más segura—, pasarían de 47 a 54 escaños en el Senado. En Alaska e Iowa, las diferencias se mantienen dentro del margen de error.
Contiendas clave
Kansas no elige a un demócrata para el Senado desde 1932, cuando George McGill conservó su banca durante la Depresión, aunque el estado sí tuvo gobernadores demócratas. El candidato del partido, Adam Hamilton, es pastor y fue republicano. Siena lo ubica cinco puntos arriba del senador Roger Marshall; el libertario David Graham obtiene un 4%. Trump eligió Kansas para cerrar su gira el domingo. En la elección a gobernador, la demócrata Cindy Holscher (48%) supera por un punto al republicano Ty Masterson (47%).
En Texas, los demócratas no ganan una elección estatal desde 1994 ni consiguen una banca en el Senado desde 1988. Ken Paxton, fiscal general del estado, se impuso en las primarias al senador John Cornyn y sobrevivió a un juicio político en 2023. Su rival es James Talarico, legislador estatal y seminarista presbiteriano, a quien Siena atribuye una ventaja de siete puntos. En la carrera para gobernador, Gina Hinojosa (48%) y Greg Abbott (47%) están prácticamente empatados. Los gastos de la contienda senatorial ya superan los 560 millones de dólares, lo que la convierte en la más cara de la historia.
Una parte importante de los fondos provino de Elon Musk. En septiembre donó 158 millones de dólares al Senate Leadership Fund, que luego transfirió el dinero a Texas PAC, el súper PAC que respalda a Paxton. En total, Musk destinó al menos 168 millones de dólares a Texas y más de 276 millones a las elecciones de medio término, una cifra cercana a lo que gastó en las presidenciales de 2024. En esta campaña no participa en actos, sino que financia anuncios digitales y operativos territoriales. Algunos avisos acusan a Talarico de promover cirugías de cambio de sexo en menores, algo que él niega. Musk también escribió en X que hay “algo profundamente mal” con Talarico y que el demócrata “odia a Texas y a Estados Unidos”. Talarico respondió con una campaña centrada en la influencia del dinero: afirma que “un trillonario” quiere comprarse un senador y repite que “Texas no está en venta”.
En Michigan se disputa la banca que deja el demócrata Gary Peters. Abdul El-Sayed, epidemiólogo y exdirector de Salud del condado de Wayne, ganó las primarias del 4 de agosto con el 48,5%, frente a la diputada Haley Stevens. AIPAC, el principal lobby proisraelí, gastó 30 millones de dólares en su contra. De ser elegido, El-Sayed será el primer musulmán en el Senado de Estados Unidos. Siena le asigna una ventaja de 11 puntos sobre Mike Rogers. Para gobernador, la demócrata Jocelyn Benson aventaja por 13 puntos a John James.
El domingo 1° de noviembre, dos días antes de la votación, Stevens asistió a un servicio religioso en una iglesia de Detroit junto a Rogers y anunció que lo respaldaría. Stevens es aliada de Israel y cuenta con el apoyo de votantes judíos y negros. El acto de unidad previsto para esa jornada finalmente no se realizó: Stevens dijo que El-Sayed le había comunicado que ya no era bienvenida.
Barack Obama también intervino en la campaña. El 12 de octubre difundió un aviso televisivo, uno de los 24 que grabó para candidatos al Senado y a gobernador. En el mensaje presentó la elección como una defensa de los ideales fundacionales del país, en el año de su 250° aniversario. El 24 de octubre encabezó un acto ante miles de personas en Detroit y respondió a los ataques por la fe musulmana de El-Sayed y a las acusaciones republicanas sobre supuestos vínculos con la Hermandad Musulmana: “Ya vimos esta película. Yo la protagonicé”, dijo. Trump, por su parte, llamó “yihadista” a El-Sayed durante un acto en Port Huron.
Socialistas y nacionalismo cristiano
Los Socialistas Democráticos de América (DSA) tienen dos integrantes en la Cámara de Representantes: Alexandria Ocasio-Cortez y Rashida Tlaib. Entre sus referentes también figuran Bernie Sanders, en el Senado, y Zohran Mamdani, alcalde de Nueva York. Este año se presentaron 64 candidatos socialistas a cargos nacionales en las primarias y 19 ganaron. Como la mayoría compite en distritos fuertemente demócratas, las proyecciones estiman que el bloque podría pasar de dos bancas a cerca de 10, alrededor del 4% de una bancada demócrata de unos 239 diputados. Su influencia, de acuerdo con el análisis, también se refleja en la imagen y la agenda del partido.
La encuesta de valores 2026 del instituto PRRI registró que el 59% de los votantes republicanos adhiere o simpatiza con el nacionalismo cristiano, frente al 26% de los independientes y el 18% de los demócratas. La corriente es mayoritaria entre la base republicana. Si se cumplen los sondeos, Paxton —una de las candidaturas más representativas de ese movimiento— podría perder frente a Talarico, un seminarista demócrata que hizo campaña contra el nacionalismo cristiano. Paxton cuestionó el cristianismo progresista por no representar “lo que dicen las Escrituras”.
El nacionalismo cristiano tiene una presencia destacada entre los evangélicos pentecostales. Entre las propuestas asociadas a esa corriente aparece el “voto hogareño”, una consigna señalada como contraria al voto femenino.






