La Cámara de lo Contencioso Administrativo Nº 2 rechazó los pedidos de indemnización y parte de los honorarios reclamados por los arquitectos que diseñaron la ampliación del Museo Municipal de Bellas Artes Juan B. Castagnino. A la vez, reconoció que la Municipalidad de Rosario debe pagar un saldo pendiente por la primera etapa del trabajo.
La demanda fue presentada en 2022 por profesionales de los estudios Pasto Arquitectos y Carballo-Errasti Arquitectos. El reclamo superaba los $10,5 millones e incluía honorarios e indemnizaciones por la interrupción de un proyecto que llegó a licitarse, pero cuyas obras no se concretaron.
El tribunal entendió que los arquitectos no habían rescindido formalmente el contrato, un requisito que consideró necesario para reclamar daños por la interrupción. También sostuvo que las etapas II y III no fueron entregadas, por lo que no correspondía abonarlas, y descartó los honorarios por dirección de obra porque esos trabajos no se realizaron.
La Cámara concluyó que no se probó una conducta culpable de la administración que justificara las indemnizaciones. El reconocimiento económico se limitó al saldo de la primera etapa, que sí fue entregada. La Municipalidad no informó el monto ni si la sentencia está firme o puede ser apelada.
El concurso y la interrupción del proyecto. El conflicto se originó en el Concurso Nacional de Anteproyectos para la Ampliación y Remodelación del Castagnino, convocado en 2017 por la Municipalidad y la delegación Rosario de la Cámara Argentina de la Construcción. La organización estuvo a cargo del Colegio de Arquitectos provincial y su Distrito 2.
Al certamen se presentaron 76 propuestas. El objetivo era ampliar las áreas de exposición y resolver la falta de espacio en sectores como la biblioteca, las reservas, los depósitos y los talleres. El primer premio, establecido a cuenta de los honorarios profesionales, fue para el proyecto de Pasto Arquitectos y Carballo-Errasti Arquitectos. En 2019 avanzaron la contratación y la licitación, pero la intervención quedó paralizada.
En enero de este año, Pablo Carballo sostuvo que el equipo había entregado el legajo completo y que la Municipalidad había abonado dos de las seis cuotas previstas en el contrato. También señaló que, después de agotar los reclamos previos, los profesionales recurrieron a la Justicia en 2022.

Una nueva propuesta para el museo. En diciembre de 2025, el intendente Pablo Javkin anunció otra ampliación, con un diseño diferente al seleccionado en el concurso. La decisión fue cuestionada por entidades profesionales.
El Colegio de Arquitectura y Urbanismo de la Provincia de Santa Fe defendió el carácter vinculante del certamen y planteó que debían respetarse sus resultados. La institución respaldó la inversión en el museo, pero reclamó coherencia institucional y reconocimiento del trabajo profesional.
La Municipalidad argumentó que el proyecto original requería un presupuesto superior a los recursos disponibles y que la nueva intervención tendría una escala menor. Carballo había señalado que el equipo estaba dispuesto a reformular la propuesta y revisar sus etapas.
La intervención actual, denominada “El Zócalo”, prevé una inversión de 2,2 millones de dólares, aportados por empresas, fundaciones y entidades locales. El plan contempla unos 1.500 metros cuadrados de transformación arquitectónica, con reservas para la colección, espacios de exposición, talleres, auditorio, sala infantil y cafetería. Los fondos se canalizan a través de un fideicomiso administrado por la Fundación del Banco Municipal. El objetivo anunciado es mejorar la conservación del patrimonio y ampliar los usos educativos y culturales del edificio.






