La Municipalidad de Rosario activó un plan de prevención ante la posibilidad de lluvias por encima de los valores habituales. Incluye trabajos en desagües, arroyos y defensas hídricas, además de un sistema de seguimiento meteorológico.
El operativo abarca desde octubre de 2026 hasta marzo de 2027. Para el período de noviembre a marzo, las proyecciones municipales estiman acumulados mensuales de entre 150 y 200 milímetros. Se trata de una previsión estacional: no implica precipitaciones continuas ni permite anticipar las características de cada tormenta. En su informe de octubre, el Servicio Meteorológico Nacional confirmó condiciones de El Niño de fuerte intensidad y planteó que la fase cálida podía mantenerse e intensificarse durante el trimestre octubre-noviembre-diciembre.
Vigilancia de los cursos de agua. La posibilidad de anegamientos depende también de cuánto llueva en períodos breves, de la humedad del suelo y de la altura de los cursos que reciben los excedentes. Por eso, el monitoreo incluye el río Paraná y las cuencas de los arroyos Ludueña y Saladillo. Una suba de sus niveles puede dificultar la descarga del drenaje, sobre todo si coincide con tormentas intensas en Rosario y la región.
El municipio informó que el Paraná había alcanzado recientemente los 3,35 metros y que se esperaba una nueva crecida. También comunicó que se abrieron compuertas en las represas de Yacyretá e Itaipú ante el incremento de los caudales.
La cuenca del Ludueña, junto con los canales Salvat e Ibarlucea, cubre alrededor de 70.000 hectáreas, mientras que la del Saladillo supera las 380.000. El seguimiento contempla, por ese motivo, las lluvias fuera de la ciudad además de las registradas en Rosario. La Municipalidad señaló que algunos entornos barriales tienen prioridad dentro del monitoreo.
Limpieza y nuevos desagües. El plan prevé intervenir en 53,5 kilómetros de arroyos y canales para mejorar el escurrimiento. Las tareas abarcan tramos del Ludueña, los canales Ibarlucea y Salvat, cauces secundarios y zanjones ubicados sobre las colectoras de Circunvalación. A su vez, durante 2026 se ejecutan 33.000 metros lineales de nuevos desagües y 1.221 sumideros y bocas de captación, vinculados con el plan de pavimento definitivo en distintos barrios.
También se realizarán desobstrucciones periódicas de bocas de tormenta y barrido de calles para retirar hojas y residuos que puedan impedir el ingreso del agua al sistema pluvial. El esquema incluye inspecciones de columnas de alumbrado y tareas preventivas en el arbolado público.
Obras en el Saladillo y el Ludueña. Entre los trabajos se encuentran las acciones para proteger la cascada del Saladillo, reducir la erosión y preservar conexiones entre Rosario y Villa Gobernador Gálvez, entre ellas el puente Molino Blanco y la avenida Circunvalación. En la represa del Ludueña se llevan adelante tareas de limpieza y acondicionamiento, con restitución de perfiles y rellenos.
En barrio Las Flores, el proyecto contempla reconstruir y prolongar el Terraplén Sur, una barrera ante las crecidas del Saladillo. También incluye alcantarillas y canalizaciones para mejorar el manejo del agua en la zona.
Monitoreo y emergencias. Las acciones se coordinan a través del Comando Operativo de Emergencia, dentro del Consejo de Gestión de Riesgo municipal. Para ampliar la vigilancia se instalaron 12 estaciones meteorológicas en los distritos y en puntos estratégicos, que miden en tiempo real las precipitaciones y el viento.
La alerta amarilla indica fenómenos que pueden causar daños e interrumpir actividades; la naranja advierte sobre condiciones peligrosas para las personas, los bienes y el ambiente; y la roja se aplica a eventos excepcionales que pueden derivar en emergencias o desastres.
Recomendaciones para los vecinos. El municipio pidió respetar los horarios de recolección, depositar la basura dentro de los contenedores y mantener sus tapas cerradas. También recomendó no dejar residuos ni restos de poda en la calle, las zanjas o los frentes de las viviendas, para evitar obstrucciones. La línea gratuita 103 recibe reportes por calles anegadas, inundaciones severas, caída de árboles o ramas, postes inclinados, cables sueltos y riesgo de derrumbe.
