Cinco integrantes de la agrupación de ultraderecha Revolución Federal serán juzgados por incitación a la violencia colectiva, apología del crimen y hostigamiento contra Cristina Fernández de Kirchner, antes del intento de atentado contra la entonces vicepresidenta. El debate estará a cargo del Tribunal Oral Federal (TOF) N° 1 y todavía no tiene fecha de inicio.
El tribunal quedó integrado por Ricardo Basílico, José Michilini y Adrián Grünberg. Los procesados son Jonathan Morel, Nilda Basile, Gastón Guerra, Leonardo Sosa y Lidia Casciano.
En septiembre, el juez federal Marcelo Martínez de Giorgi solicitó que la causa fuera elevada a juicio. La investigación abarca amenazas, convocatorias en redes sociales para agredir y movilizaciones en las que se utilizaron antorchas y una guillotina.
El magistrado atribuyó a la organización la realización de marchas entre mayo y octubre de 2022 cerca del domicilio de la expresidenta. En su planteo, sostuvo que buscaban imponer sus ideas y combatir las ajenas por la fuerza o el temor, utilizando para ello distintas redes sociales y medios masivos de comunicación, en donde realizaban manifestaciones intimidantes, planeaban, coordinaban y difundían mensajes de odio y declaraciones violentas
contra autoridades del gobierno de Alberto Fernández.
Los hechos que se discutirán en el juicio ocurrieron antes del intento de magnicidio contra Cristina Kirchner. Fernando Sabag Montiel y Brenda Uliarte, condenados por ese ataque, tenían relación con Revolución Federal.
El sobreseimiento de los hermanos Caputo
La causa también investigó a Flavio, Hugo y Rosana Caputo, hermanos del ministro de Economía, Luis Caputo, por un posible financiamiento de la agrupación. Los tres fueron sobreseídos.
La hipótesis que descartó el juez vinculaba pagos de la empresa Caputo Hermanos a Jonatan Morel, líder del grupo, y a personas de su entorno con trabajos de carpintería. La Unidad de Información Financiera (UIF) había detectado desembolsos superiores a 6 millones de pesos, pero no se probó que el dinero financiara las actividades de Revolución Federal.
El juez consideró acreditado que los trabajos se hicieron, que los muebles se fabricaron y que después fueron trasladados a Neuquén, donde la familia Caputo tiene un emprendimiento vinculado al despegue de la zona por Vaca Muerta.
El fallo señaló: Es decir, no se encuentra probada una participación criminal de Caputo Hermanos en el accionar de Revolución Federal. No se obtuvieron comunicaciones en ese sentido, ni testimonios, ni prueba informativa o documental alguna que permita afirmar que la relación comercial con Morel fuera una pantalla para justificar un aporte a sus actividades criminales
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