José Testoni busca renovar su mandato como secretario general de la CTA. Al repasar el recorrido de la central, explicó que en 2019 comenzó una etapa de mayor trabajo con cooperativas y organizaciones territoriales para acompañar a quienes quedaron fuera de la formalidad.
El local de la CTA, ubicado en San Luis y Crespo, es punto de encuentro para cooperativistas y sede de reuniones, actividades cotidianas y la organización electoral. Testoni, formado en AMSAFE y exsecretario adjunto de Sonia Alesso, contó que la dinámica diaria también incluye responder consultas y tomar decisiones.
Entre 2010 y 2019, su labor estuvo centrada en coordinar la acción sindical de organizaciones de aeronáuticos, actores, estatales, docentes y trabajadores de prensa, además de representantes de comedores. A partir de 2019, la CTA incorporó cooperativas, grupos territoriales y sindicatos pequeños, como los municipales, de seguridad y de cadetes. También sumó nuevas expresiones de remiseros.
Ese crecimiento, explicó, llevó a pasar de la coordinación a una tarea de gestión. La central formó equipos para acompañar cooperativas y organizaciones territoriales, tramitar programas ante el Estado y ofrecer asistencia legal, contable, administrativa y comunicacional. También impulsó capacitaciones a través de convenios con universidades. Según Testoni, el equipo trabaja en el local de 8 a 18. La coordinación político-sindical sigue activa y la CTA mantiene el vínculo con la CGT, con la que conformó el MOS.
Testoni señaló que la reciprocidad es un principio de la organización: la CTA brinda acompañamiento y, a la vez, espera que cooperativas, sindicatos y grupos territoriales se involucren en la construcción colectiva, con movilizaciones o aportes solidarios. El propósito, dijo, es evitar una relación paternalista y que los procesos dependan únicamente de sus dirigentes.
Autonomía y política
Sobre la orientación de la central, sostuvo que es heterogénea y que sus integrantes no necesitan compartir una identidad partidaria. Entre sus principios mencionó la libertad sindical, la autonomía política y la democracia sindical. También recordó una definición de Hugo Yasky: “Somos autónomos, pero no neutrales”.
El dirigente dijo que la CTA tuvo afinidades con casi todos los gobiernos democráticos, con excepción del de Mauricio Macri. Describió una mayor distancia con el menemismo y mencionó vínculos con las gestiones de Raúl Alfonsín, Néstor Kirchner, Cristina Fernández de Kirchner y Alberto Fernández. Sobre la administración actual, afirmó: “El gobierno actual es enemigo de los intereses de la clase trabajadora.” Aclaró que se refería al modelo político y no a personas, y señaló diferencias en materia económica, de política internacional y de producción. La CTA, agregó, defiende el trabajo con derechos, la soberanía nacional, la independencia económica y la unidad latinoamericana.
De cara a una posible alternativa electoral, planteó que debería incluir a distintas fuerzas políticas y no basarse en la “pureza” ideológica. Consideró que el Partido Justicialista tiene una responsabilidad importante por su peso político, aunque remarcó que la CTA no es una agrupación interna del peronismo y que sus integrantes no están obligados a pertenecer a ese espacio. La central podría respaldar una coalición que coincida con sus objetivos sin renunciar a su autonomía, dijo. Como ejemplo de concertación mencionó a Lula en Brasil y a otros países que, según señaló, llegaron a gobiernos populares mediante acuerdos entre fuerzas.
Para Testoni, esa coincidencia debería expresarse en metas como el pleno empleo, el trabajo decente, la producción nacional y la soberanía. La CTA busca construir herramientas sindicales y multisectoriales con presencia territorial, capaces de responder a problemas santafesinos y argentinos, sin exigir una identidad ideológica común.
De los comedores a las cooperativas
Testoni describió un camino que, en muchos casos, empieza en comedores barriales y en tareas de asistencia, escucha y acompañamiento. Cuando esos grupos logran organizarse, explicó, pueden convertirse en unidades productivas cooperativas. La CTA trabaja en más de 30 rubros en distintos puntos de la provincia. El dirigente indicó que las cooperativas son autosustentables, aunque sus realidades son diversas: algunas tienen buen desempeño, otras apenas subsisten y otras atraviesan dificultades.
Entre las de mejor desempeño mencionó a Buen Vivir, una cooperativa dedicada al cuidado de personas que tiene más de 100 asociadas; el 90% son mujeres. Testoni relacionó la demanda con la necesidad de cuidado de adultos mayores en las grandes ciudades. Describió situaciones en las que algunos familiares viven en el exterior o no pueden ocuparse por sus horarios de actividad.
En ciertos casos, el servicio se financia o subsidia a través de obras sociales; en otros, lo paga la familia. La cooperativa organiza y cobra el trabajo, y sus asociadas tienen monotributo para acceder a jubilación y obra social. También están vinculadas con la mutual de la CTA, que brinda asistencia económica y de salud, y facilita alimentos o electrodomésticos, como teléfonos y lavarropas.
En cambio, Testoni ubicó a la construcción entre los rubros más afectados. Valoró que la provincia sostenga una política contracíclica frente a una Nación que, según afirmó, abandonó la obra pública. Sin embargo, señaló que los trabajos en marcha se concentran en cárceles, un puente y obras viales, y sostuvo que no se contrata a cooperativas: su participación es del 0%. La CTA, dijo, aspira a que llegue a entre el 10% y el 20%.






