En lo que va del año, Rosario retuvo 3.175 motocicletas por irregularidades en sus patentes. La cifra equivale al 29% de las 11.020 motos que ingresaron al corralón municipal tras controles de tránsito.
La infracción más habitual fue circular sin chapa, detectada en 1.773 vehículos. Además, en 693 casos había elementos sobre la superficie de la patente; 273 tenían la identificación ilegible; 160 circulaban con chapas adulteradas y otras 160, con las placas colocadas de manera antirreglamentaria. También se registraron 95 patentes ubicadas en lugares no visibles y 21 motociclistas que utilizaban una chapa antirreglamentaria.
El relevamiento fue elaborado por la Dirección de Proximidad, Depósito y Secuestros y el Tribunal de Faltas. Incluye procedimientos conjuntos entre agentes municipales y la Policía de Santa Fe, además de operativos realizados por cada fuerza por separado.
“Estamos poniendo especial atención en las motos que circulan sin patente o con chapas adulteradas porque estas situaciones dificultan la identificación de los vehículos”, sostuvo el secretario de Control y Convivencia, Diego Herrera. El funcionario señaló que continuarán los operativos y el trabajo coordinado con la fuerza provincial.
Por su parte, el subsecretario de Control y director de Tránsito, Ezequiel Brocchi, afirmó que la fiscalización de estas faltas responde a una demanda creciente y es uno de los ejes de los controles en las calles.
En total, durante el año ingresaron al corralón municipal 16.228 vehículos, entre ellos 11.020 motocicletas. También hubo retenciones por falta de documentación o de elementos de seguridad, y por resultados positivos en pruebas de alcoholemia y narcolemia.
La Municipalidad indicó que la cantidad de motos remitidas se mantiene en niveles similares a los del año pasado. También informó que intensificó los controles por ausencia, adulteración y obstrucción de patentes, debido a las dificultades que esas prácticas generan para identificar los vehículos.
La participación policial en estos procedimientos se amplió en mayo de 2022, cuando Rosario adhirió a un decreto provincial que habilitó a los efectivos a solicitar documentación y disponer el traslado al depósito municipal de motos en infracción, incluso fuera de los operativos conjuntos con agentes de tránsito.






