300 agentes del Servicio Penitenciario de Santa Fe recibieron sus ascensos en un acto encabezado por el gobernador Maximiliano Pullaro en el Estadio Invencible, en la capital provincial. También se formalizaron promociones para trabajadores de planta permanente del Instituto Autárquico Provincial de Industrias Penitenciarias (Iapip).
Las promociones del Servicio Penitenciario fueron dispuestas por el Decreto Provincial N.º 1902, fechado el 15 de septiembre de 2026, y rigen desde el 1 de enero de este año. Para el personal del Iapip, el Decreto N.º 1935, del 16 de septiembre de 2026, fijó la vigencia a partir del 1 de enero de 2025.
En su discurso, Pullaro recordó que el estadio fue sede de los Juegos Suramericanos 2026, que calificó como “el evento deportivo más grande de Sudamérica”. Atribuyó ese resultado a que “los hombres y mujeres del Servicio Penitenciario y de la Policía de Santa Fe tuvieron el coraje de traer paz y orden a la provincia”.
El gobernador también comparó la cantidad de homicidios registrados a esta altura del año: “hace tres años atrás había 344 homicidios a esta misma altura del año, mientras actualmente tenemos 128”. Dijo que se trata de la cifra más baja desde que se mide la violencia en la provincia y señaló: “Tenemos que remontarnos a 1996 para tener un parámetro de estas características”. Participaron además el ministro de Justicia y Seguridad, Pablo Cococcioni, y la secretaria de Asuntos Penales, Lucía Masneri, entre otras autoridades.
Obras penitenciarias
Pullaro sostuvo que la Provincia realiza “la inversión más grande de la historia en materia de infraestructura penitenciaria” y afirmó que “no hubo ningún gobierno que haya invertido lo que invirtió la gestión que me toca conducir”. Mencionó la construcción de cinco cárceles nuevas, con 3.700 celdas, y anticipó que “en cuatro años vamos a construir 4.000 celdas penitenciarias más”.
El mandatario defendió las obras al señalar que “estamos convencidos que quien controla la cárcel, controla la calle”. También planteó que “desde el Estado no podemos dejar que ninguna organización criminal controle la cárcel, para controlar la calle”, y recordó “los homicidios, las extorsiones y los delitos” que “durante tiempo se ordenaron tras las rejas”.
Cuestionamientos a la Justicia
El gobernador vinculó esos delitos coordinados desde las cárceles con “una mirada del garantismo bobo, de la justicia ingenua, que creía que los delincuentes eran víctimas y no victimarios de la sociedad”. Según expresó, a los detenidos “les permitían hacer lo que querían en la cárcel” y esa postura, sostuvo, “la tuvieron muchos funcionarios judiciales de la provincia”.
Al recordar su paso por el Ministerio de Seguridad, dijo que “nos costaba hacerle entender a un sector de la justicia las dificultades que teníamos para trabajar” y mencionó “la cantidad de Hábeas Corpus que perdimos” por las restricciones a la cantidad de alimentos que podían ingresar para cada detenido. “No había forma de hacerles entender a esos funcionarios judiciales que, desde su despacho, calentitos o frescos en verano, no entendían la magnitud de la decisión que estaban tomando”, aseguró.
El planteo sobre seguridad
Pullaro sostuvo que “vamos a hacer lo que tenemos que hacer: a ningún delincuente se lo va a ver como pobrecito, o como una persona que fue desplazada del sistema”. También afirmó que “al delincuente se lo va a ver como una persona que cruzó la ley y va a pagar con la pena que tiene que pagar, porque nosotros se la vamos a hacer cumplir”.
El mandatario advirtió que “no hemos ganado ninguna batalla” y que “las organizaciones criminales están contenidas, pero no están terminadas”. En ese marco, convocó a “seguir avanzando con mucha determinación y vocación”.
Al cierre, afirmó que Santa Fe mostró al país y al mundo “un proceso de construcción de seguridad pública, donde se respetan las garantías constitucionales y donde estamos mostrando que todos los días nuestra sociedad puede vivir mejor”. Además, sostuvo que “en Santa Fe, desde el 10 de diciembre del 2023, manda la ley y el orden”.






