Los camiones que circulen con exceso de carga podrán ser multados sin detener la marcha en la Autopista Rosario-Santa Fe. La balanza dinámica está instalada en el kilómetro 7, en sentido hacia la capital provincial, y utiliza sensores en el pavimento y cámaras para registrar el peso. Las autoridades señalaron que es el primer equipo del país habilitado para aplicar sanciones sin una verificación posterior en una balanza estática.
El sistema abarca los tres carriles y fue incorporado durante la construcción del tercer carril entre Rosario y San Lorenzo. Ya está instalado y homologado, pero las multas comenzarían a aplicarse dentro de unos 15 días, anticipó Juan Pablo Trevisan, subgerente del Fideicomiso de la Autopista Rosario-Santa Fe.
“El camión pasa sin frenar. La balanza detecta el peso con sensores en el piso y cámaras, y si hay exceso, se labra la infracción”, explicó Trevisan. Otros pórticos del país detectan posibles sobrecargas, pero requieren que el vehículo se detenga para confirmar el peso. En este caso, el procedimiento se completa sin interrumpir el tránsito. El equipo utiliza tecnología italiana y fue homologado por un laboratorio de Villa Constitución certificado por Nación, agregó el funcionario.
Durante una recorrida por el lugar, el gobernador Maximiliano Pullaro vinculó el control con el cuidado de las obras del corredor. “Así como invertimos para dejar bien esta autopista, vamos a cuidarla también”, sostuvo. El ministro de Obras Públicas, Lisandro Enrico, afirmó: “No sirve de nada hacer obra nueva si después los camiones con sobrepeso nos rompen las rutas”.
El administrador general de la Dirección Provincial de Vialidad (DPV), Pablo Seghezzo, señaló que las cargas excesivas aceleran el deterioro del pavimento y reducen su vida útil. También mencionó la aparición de fisuras, huellas y baches, que requieren reparaciones y afectan la circulación en un corredor utilizado para transportar cargas hacia los puertos.
La instalación del control coincide con el inicio de la segunda etapa del tercer carril, que comprende 17,5 kilómetros entre San Lorenzo Centro y el empalme con el Desvío Timbúes. La inversión prevista para esos trabajos es de 70.000 millones de pesos. El tramo continuará el primer sector, inaugurado a comienzos de este año.
La administración de la autopista incorporó además siete móviles de asistencia a usuarios y maquinaria para mantenimiento: dos camiones, un carretón y una retropala, destinados a reparaciones habituales en la traza. El control fijo se complementará con operativos móviles de la DPV en rutas provinciales para reducir la circulación de vehículos sobrecargados y preservar la infraestructura vial, en particular en los accesos utilizados por el transporte pesado.







