La Marcha del Orgullo de Santa Fe se realizará el sábado 24 de octubre de 2026. La concentración será a las 16.30 en bulevar y Vélez Sarsfield. Desde allí, la movilización avanzará por el bulevar hasta El Molino, Fábrica Cultural, donde habrá un festival con artistas locales de danza, teatro y música.
La convocatoria cumplirá diez años de marchas ininterrumpidas y coincidirá con el vigésimo aniversario de la primera manifestación del colectivo LGBTIQ+ en la ciudad. “A las políticas de odio, de ajuste, de hambre y de represión, el movimiento disidente de Santa Fe le responde con unidad y con organización”, señalaron desde la organización.
La primera marcha se hizo el 28 de junio de 2006 en la Plaza del Soldado, impulsada por activistas y la asociación civil Vox. Los archivos mencionados en la convocatoria calculan que asistieron unas 300 personas. En el país, las movilizaciones ya se realizaban en Buenos Aires desde 1992.
En los años siguientes hubo otras actividades, entre ellas picnics y festivales, y las marchas se retomaron en 2016. La comisión organizadora afirmó que este aniversario renueva “su compromiso con la defensa de los derechos conquistados y la exigencia de su plena garantía”.
La organización también vinculó la convocatoria con los discursos de odio y el avance de sectores políticos que, según planteó, amenazan los derechos y las condiciones de vida de la diversidad sexual y de género. Frente a ese escenario, busca destacar “la importancia de la organización colectiva y la movilización”.
Entre las consignas figuran la implementación del cupo laboral trans en la ciudad y la provincia; el reclamo contra el hambre; la aplicación de la Educación Sexual Integral con perspectiva de género y diversidad; una salud mental comunitaria y sin violencia; el rechazo a los discursos de odio; la defensa de las identidades y el pedido de políticas para los espacios de encuentro y la nocturnidad.
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Organización y reclamos
Romina Fernández, de Resistencia Torta e integrante de la comisión organizadora, describió un contexto de ajuste y persecución. Ante eso, sostuvo: “el movimiento disidente de Santa Fe le responde con unidad y con organización”.
Fernández recordó la marcha autoconvocada del 1 de febrero de 2025 contra los discursos homoodiantes de Javier Milei. También señaló que las amenazas de persecución y de vetar leyes vinculadas con el respeto por las identidades llevaron a que “toda la comunidad disidente santafesina entendió que la unidad y la organización es la única salida”.
Según explicó, la movilización empezó a organizarse en mayo y reunió a “un colectivo diverso, multisectorial” de más de 20 espacios: organizaciones autónomas, ramas disidentes de estructuras político-partidarias, la red de centros de estudiantes secundarios y personas autoconvocadas.
Fernández planteó que la marcha celebra las identidades, las vidas y las experiencias de la comunidad y, al mismo tiempo, busca visibilizar el hostigamiento, la persecución y las narrativas violentas. Incluyó tanto aquellas que tienen legitimidad social como las que, según expresó, se institucionalizan en distintos niveles del Estado.
Entre los reclamos, mencionó el cumplimiento efectivo de la ley de cupo travesti trans, que definió como una deuda pendiente a nivel provincial, y la lucha contra los crímenes de odio por motivos de identidad de género, expresión de género u orientación sexual. También señaló pedidos locales para habilitar espacios culturales, de sociabilidad y nocturnidad.

Al hablar de las reivindicaciones y conquistas de estas dos décadas, Fernández enumeró la Ley de Matrimonio Igualitario, la Ley de Identidad de Género, las leyes de cupo travesti trans y el agravante penal de crímenes de odio. Afirmó que no se retrocederá sobre esos avances.






