Bárbara Di Rocco presentó en Santa Fe ¡Que me quiten lo bailado!, un libro dedicado a la vida de Ana Lupez y a las artistas trans y travestis que participaron del teatro de revista. Lupez falleció el miércoles 14 de octubre, a los 82 años.
La actividad tuvo lugar en Demos y se completó con la charla “Pioneras trans del espectáculo”, que Di Rocco lleva a distintas ciudades del país. “Hoy estoy acá presentando una charla, que estoy llevando por varios lugares del país, que se llama ‘Pioneras trans del espectáculo’, haciendo una revisión de las compañeras olvidadas que nadie menciona. Porque todos creen que el mundo trans en el espectáculo apareció luego de Cris Miró, pero no. Y en eso estoy yo, investigando, en la búsqueda de esas pioneras”, explicó.
Di Rocco se desempeña en activismo, escritura, Educación Sexual Integral, actuación, guion e investigación. Escribió libros para infancias que se usan en clases de ESI, actuó junto a Camila Sosa Villada en Tesis sobre una domesticación y trabajó como guionista en una serie sobre Cris Miró. “Soy polirrubro yo”, dijo. También se describió de este modo: “Yo creo que soy una indefinida. Dentro de todas las definiciones que entran, una indefinida total. Desde el activismo, la escritura, la ESI, la actuación, de guionista, investigadora. Y mañana no lo sé, mañana vendrá otra cosa más”.
Para reconstruir estas trayectorias, la autora reunió publicaciones de diarios y revistas, además de fotografías. El archivo incluye imágenes de mujeres trans y travestis desde 1902, menciones a las Maricas Unidas Argentinas (MUA) de la década del 40 y referencias a la vedette francesa Coccinelle, quien fue operada, rebautizada y se casó por iglesia en los años 50.
También aparecen artistas trans y travestis que trabajaron en la revista porteña junto a figuras como Moria Casán, Mirtha Legrand, las hermanas Pons, Nélida Roca, Nélida Lobato, Miguel Romano y Ante Garmaz. A fines de los 60 y durante los 70, compañías completas de artistas travestis compartían marquesinas, escenarios, cabarets y espacios sociales.

La historia de Ana Lupez
El libro pone el foco en Ana Lupez. Di Rocco explicó que decidió contar su historia porque “le debemos eso, le debemos su reconocimiento”. Y agregó: “Ana Lupez es una de las grandes pioneras de este país. Hoy tiene 82 años, es la más longeva. Ella se fue en dictadura exiliada, amenazada, luego de pasar más de 11 detenciones. Fue una gran vedette argentina, que hasta Mirtha Legrand llegó a verla en el teatro cuando estaba en su época de directora de espectáculo y coreógrafa, porque era otra polirrubro, hacía de todo”.

El relato que reúne el libro señala que el presidente de facto Alejandro Agustín Lanusse asistía a esos espectáculos y había dado a las artistas un permiso para circular “vestidas de mujer” fuera del teatro. El documento, que consignaba nombre y apellido, las habilitaba a transitar y las protegía de la persecución policial. “Era como tener un documento en oro. Un pasaporte a la libertad. Un permiso a la identidad. Una llave mágica”, cuenta Lupez en el libro.
La autorización perdió validez el 24 de marzo de 1976. El libro relata que, desde entonces, las artistas fueron silenciadas y sus historias quedaron borradas, o al menos eso intentaron.
Lupez también aparece entre las amigas de Moria Casán en una serie reciente. Di Rocco contó que la actriz la ayudó cuando fue detenida y que, más adelante, encontró refugio en su casa. “En ese final es donde ella se refugia en la casa de Moria. Es una amistad de muchos años, Moria vivió su transición hasta que se fue y por eso es quien escribe el prólogo”, señaló. En esas páginas, Casán escribió: “Con ella fuimos hermanas, amigas, maridas”.






