El 65% de los conductores de DiDi encuestados combina la actividad en la plataforma con otros trabajos. Pese a eso, para más de la mitad representa al menos la mitad de sus ingresos, mientras que alrededor del 30% depende exclusivamente de esa tarea.
Los datos surgen de un estudio del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC), que evaluó el impacto económico y social de DiDi en Argentina y consultó a sus conductores sobre los motivos para incorporarse a la actividad.
La razón más mencionada fue complementar los ingresos: la señaló el 58% de quienes trabajan con DiDi Moto y el 55% de los conductores de DiDi Express, la modalidad para automóviles. También aparece el desempleo como motivo para sumarse: lo indicó el 40% de los conductores de motos y el 34% de quienes manejan autos.
Informalidad laboral
El informe analizó además los cambios en el empleo formal asociados a la llegada de la plataforma. En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde DiDi comenzó a operar en octubre de 2020, estimó una reducción de 3,74 puntos porcentuales en la informalidad entre personas de 20 a 35 años. En Córdoba, donde la aplicación llegó en junio de 2024, la caída estimada fue de 4,4 puntos porcentuales.
CIPPEC advirtió que esos resultados deben interpretarse con cautela. La baja de trabajadores sin aportes previsionales es consistente, según el estudio, con la hipótesis de que mayores ingresos pueden reducir las barreras para acceder a la formalización. De todos modos, el informe señala que la informalidad continúa siendo un rasgo estructural del mercado laboral argentino.
El relevamiento muestra que las plataformas de movilidad son una actividad complementaria para la mayoría de los conductores consultados, aunque para un sector importante representan una fuente central de ingresos. El estudio enmarca esos datos en un contexto de pérdida de poder adquisitivo y dificultades para acceder a empleos estables.

