El Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) identificó a ocho personas desaparecidas cuyos restos fueron hallados en la Loma del Torito, junto al predio donde funcionó el centro clandestino de detención La Perla, en Córdoba. Con estos casos, son 38 las personas identificadas desde el inicio de los trabajos, en septiembre del año pasado.
Los nombres se dieron a conocer durante una conferencia en los Tribunales Federales de Córdoba: Néstor Albino Acosta, Pascual Delfín Ludueña, Claudio Norberto Nardini, Cecilia Alicia Pessina de Ávila, Mónica Protti de Guillén, Mercedes del Valle Ramírez, María Luisa Salto y Juan Carlos Soulier. Todas fueron desaparecidas en 1976.
En la conferencia participaron familiares de las personas identificadas, el juez federal Hugo Vaca Narvaja, la investigadora Silvana Turner, la genetista Laura Catelli, el geólogo consultor Guillermo Sagripanti y Anahí Ginarte, responsable del Servicio de Antropología de la Justicia de Córdoba.
Rosa Miriam Ludueña, sobrina de Pascual Delfin, afirmó que "este es el tiempo en que la verdad ya no está amarrada, está libre, y esta verdad nos acerca a la paz, a la justicia y a honrar la vida", y agregó que "también a despertar la conciencias de las personas adormecidas y así decir Nunca Más”.
Sebastián Soulier, hijo de Juan Carlos, expresó: "Después de 50 años la tierra nos los empieza a devolver. Son 38 identidades que vuelven a las familias. Encontrarlos es como una caricia al alma en estos tiempos tan duros”. María Mercedes, hermana de María Luisa Salto, dijo: “Después de 50 años es una alegría recuperar un poquitito de ella, y poder llevarla a Cipolletti”.
Graciela, hermana de Cecila Pesina de Ávila, contó: “La semana pasada, esta noticia que yo no esperaba, me sorprendió increíblemente". Luego agregó: "Pensaba que Cecilia había sido enterrada en otro lugar, porque nadie la vio pasar por la Perla. Me conmovió y me sorprendió el hallazgo. Encontraron un huesito, es el metacarpo de la mano derecha. Yo lo llamo ‘el huesito que habla’. El huesito me cuenta que apareció la prueba de qué fue secuestrada y asesinada. El huesito sigue hablando”.
