La isla volcánica Zavodovski, en las Islas Sándwich del Sur, registra hoy un 63% menos de nidos ocupados de pingüinos barbijo que hace quince años. En 2011, un relevamiento del Relevamiento Antártico Británico había contabilizado unos 600 mil ejemplares, lo que la convertía en la mayor colonia de pingüinos del mundo.
Los estudios relacionan la caída con los efectos del cambio climático sobre la disponibilidad de alimento. La especie estaría en peligro de extinción. En cambio, la población de pingüinos macaroni de la isla aumentó: en 2011 se habían registrado 90 mil. Su dieta más variada podría explicar la diferencia entre ambas tendencias.
Los pingüinos barbijo reciben ese nombre por la fina línea de plumas que cruza su rostro de oreja a oreja. El descenso se atribuye a la escasez de alimento y al aumento de la temperatura de los océanos. “Con el calentamiento de las aguas, el krill del que se alimentan se ha desplazado hacia el sur”, explicó el investigador Norman Ratcliffe. “la capa de hielo marino al sur y la falta de islas adecuadas para anidar impiden que los barbijo sigan tras su alimento”.
Los pingüinos macaroni, por su parte, se alimentaban en aguas más cálidas al noreste de Zavodovski y completaban su dieta con peces y otros crustáceos. Ratcliffe describió el cambio como “la mayor modificación en la composición de la comunidad jamás observada en un solo lugar de la Antártida”.
