Ciudades de distintas provincias reclamaron una distribución más equitativa de los recursos nacionales y cuestionaron lo que definieron como una política de “abandono” del interior, especialmente en materia de transporte.
En un comunicado, indicaron que, en lo que va del año, el Gobierno nacional destinó cerca de 460 millones de dólares al Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) como “compensación tarifaria”. Según plantearon, si se dejan de lado los fondos que reciben todas las jurisdicciones a través del sistema SUBE, el Interior obtiene “cero pesos”.
Los municipios aclararon que no rechazan los subsidios para el AMBA. Sin embargo, cuestionaron que la asistencia se concentre allí mientras se financia con el Impuesto a los Combustibles Líquidos, que se paga en todo el país.
Los firmantes sostuvieron que el tributo tiene un destino federal específico: subsidiar el transporte en el Interior y financiar la reparación y el mantenimiento de rutas. Si la Nación no garantiza ese uso, propusieron eliminar el impuesto en el Interior, una medida que, según afirmaron, reduciría el precio del boleto y los costos logísticos.
El comunicado también cuestionó los recortes al Plan Remediar. De acuerdo con los municipios, el programa pasó de cubrir casi 128 medicamentos a seis. Advirtieron que se está “jugando con la vida de miles de argentinos” y señalaron que provincias y municipios asumieron esos costos, con impacto en sus presupuestos.
Los firmantes rechazaron que el déficit cero se alcance “a costa de incumplir y abandonar a nuestros vecinos” y afirmaron: “no priorizamos planillas de cálculo”. También advirtieron: “Todo tiene un límite y se ha pasado”.
Por último, anunciaron que sostendrán sus reclamos y acudirán al Congreso para que defina “si defienden a sus vecinos o defienden los intereses de estas decisiones nacionales”. El comunicado concluyó: “Los Municipios estamos hartos, pero no vencidos. Jamás nos rendiremos”.







