Patricia Walsh, exdiputada nacional y referente de izquierda, murió este jueves a los 74 años. Había estado internada en los últimos días por problemas respiratorios. Hija del periodista Rodolfo Walsh, desarrolló una extensa trayectoria política y de defensa de los derechos humanos.
Entre 2001 y 2005 ocupó una banca en la Cámara de Diputados de la Nación. Durante ese período impulsó la nulidad de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida, derogadas en agosto de 2003 durante el gobierno de Néstor Kirchner. Al finalizar la sesión, legisladores de distintos bloques se acercaron a saludarla en su banca.
Walsh había sido operada de un pulmón en la clínica Suizo Argentina. Tras la intervención, surgieron complicaciones que derivaron en una neumonía, de acuerdo con la información difundida.
Nacida en 1952, fue periodista y psicóloga social. Su padre y su hermana María Victoria fueron víctimas del terrorismo de Estado. Denunció ante la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP) los crímenes contra su familia y declaró en las causas por el secuestro y asesinato de su padre y por la muerte de su hermana.
Tenía 24 años cuando asesinaron a María Victoria y 25 cuando desaparecieron a Rodolfo Walsh. También fue perseguida. Con el retorno de la democracia, volvió a la actividad pública y reclamó justicia por los crímenes de lesa humanidad cometidos durante la dictadura.
En 1999 fue candidata a presidenta por la alianza Izquierda Unida, conformada por el Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST) y el Partido Comunista (PC). En 2000 se postuló para la jefatura de Gobierno porteña y en 2003 volvió a competir por la Presidencia. Un año antes había sido electa diputada nacional por la Ciudad de Buenos Aires.
“En el Congreso, mi primer proyecto va a ser pedir la nulidad absoluta de las leyes de impunidad y del indulto. Porque yo soy una militante por los derechos humanos. Ese es mi compromiso más importante”, dijo entonces.
En Diputados condujo el bloque unipersonal de Izquierda Unida y participó de las comisiones de Educación; Derechos Humanos y Garantías; y Libertad de Expresión. También mantuvo un vínculo estrecho con organismos de derechos humanos y acompañó reclamos sociales, los derechos de las mujeres y de sectores postergados.
Entre 2007 y 2009 fue legisladora de la Ciudad de Buenos Aires. Ocupó el cargo durante dos años, ya que compartió el período de cuatro con otro dirigente de su espacio. En 2011 integró Proyecto Sur, el espacio del cineasta y diputado Pino Solanas, y luego apoyó el Frente Camino Popular, que reunió a referentes gremiales.
En mayo pasado declaró en el juicio por la masacre de la calle Corro, en los tribunales de Comodoro Py. Contó cómo reconstruyó lo ocurrido con su hermana y otros cuatro militantes montoneros, asesinados el 29 de septiembre de 1976. También relató la conmoción que le provocó saber que las fuerzas represivas se habían llevado a su sobrina, la “Tolita”, quien finalmente fue restituida a sus abuelos paternos.
Ante el Tribunal Oral Federal 7 afirmó: “Un país sin justicia es un país sin futuro”. Walsh no llegará a conocer la sentencia del juicio.







